Cuarenta años no sirven para nada

Hoy se cumplen 40 años de la matanza estudiantil del 68. Esa de la que la gente sigue diciendo “no se olvida”, pero que en realidad sí que se olvida. 40 años en los que no ha pasado nada, en los que no se ha castigado a nadie. 40 años, después de los cuales las autoridades siguen diciendo que fueron los estudiantes quienes abrieron fuego contra el ejército.
40 años que ratifican a México como el país de la impunidad.
Seguramente si la misma situación sucediera en estos días, por la noche Joaquín López Dóriga y Javier Alatorre dirían que “hoy fué un dia soleado”, los periódicos nacionales que murieron veintitrés personas, y nuestro ilustre presidente Felipe Calderón, que seguirá con mano dura contra la delincuencia.
Valiente país.
Hay una canción de Los Tres que siempre me recuerda a este asunto: La primera vez. Este es un fragmento.
Nauseabundo de traiciones / vomitaste en sus caras
Y no pensaste que tal vez / volverían por tí
Esas calles se nublaron / se perdieron en la sombra
del remordimiento / que ahora te hace caer
Nunca he deseado mal a nadie / esta es mi primera vez
Nunca he deseado mal a nadie / esta es mi primera vezEsas calles se nublaron / se perdieron en la sombra
del remordimiento / que ahora te hace caer
Y yo quiero que te caigas / y que caigas de rodillas
que te escupan en la cara / y que sepas morir
Nunca he deseado mal a nadie / esta es mi primera vez
Nunca he deseado mal a nadie / esta es mi primera vez


